La Energía Negativa
La energía negativa puede venir de otras personas con
las cuales interactuamos o puede provenir también de nuestros
propios hábitos. Aquí te explico sobre algunas
de esas fuentes de negatividad y lo que podemos hacer al respecto.
Las personas con energía negativa
Tal vez tengamos un amigo que necesita desafiar todo lo que
decimos; o que tiende a señalar insistentemente los aspectos
negativos de cada situación o de cada persona. Tal vez
conozcamos a alguien que siempre esta desalentado y que de alguna
manera parece que quisiera que el mundo se una a su desaliento.
¿Qué se puede hacer con la energía negativa
que emana de estas personas? En primer lugar, reconocer que no
siempre se está con ellos y que cuando lo hagamos podemos
ejercer un poco de paciencia, compasión y apoyo, lo cual
es siempre saludable y generoso para ambas partes. En segundo
lugar, reconocer que a menudo esa energía negativa emana
por la forma como interactuamos con esa persona; es decir, una
persona crítica puede ser una persona muy útil
si es el análisis crítico lo que necesitamos en
ese momento. Por otro lado, una persona puede agotar nuestra
energía si perdemos nuestro tiempo defendiéndonos
de sus comentarios mezquinos e innecesarios, en este último
caso entonces es mejor pedirles que paren o simplemente retirarnos.
Afortunadamente, hay algunas maneras de cambiar la energía
negativa entre nosotros y otras personas. Una de ellas es hablar
de cosas entretenidas que tengamos en común: hobbies,
gustos, películas, viajes; esto a menudo disuelve la negatividad.
Otra técnica simple es preguntar a la persona sobre alguna
buena noticia en su vida ya que esto va a empujarla a reconocer
aquello que va bien en su existencia, y es muy difícil
mantener un sentimiento negativo cuando se habla de algo bueno.
Sin embargo, si acaso las técnicas anteriores no funcionan,
o si la persona está derrotista, melancólica o
enojada y llena de ira todo el tiempo, la solución es
simple, aunque no necesariamente fácil: pasar menos tiempo
con esa persona. Por supuesto que tenemos que pasar tiempo con
gente desagradable, es parte de la vida, incluso algunos de ellos
pueden ser hasta nuestros seres queridos; pero la verdad es que
nadie tiene la obligación de participar en los pensamientos
negativos de otros, entonces reducir el estar expuestos a ellos
es una solución sabia.
Nuestra propia energía negativa
Cada uno de nosotros también tenemos nuestro barril
de energía negativa, y ese barril indeseable habita en
un solo lugar: nuestros pensamientos; por lo tanto vale continuamente
recordarnos a nosotros mismos que "nuestro pensamiento
tiene el poder de cambiar nuestra vida".
Si acaso nos ponemos ahorita mismo a imaginar todas las cosas
que debemos hacer y todas las cosas que podrían salir
mal en el futuro, a ver si no nos sentimos más estresados
y angustiados. La primera lección aquí entonces
es obvia: Deja ir tus pensamiento negativos... deja que se los
lleve el río.
Esto es muy simple, pero no por ello representa una solución
fácil. Podemos comenzar entrenándonos lentamente
a observar nuestras ideas y pensamientos. Descubrir qué
es lo que provoca nuestra negatividad y preguntarnos qué
podemos hacer entonces para evadir esos estados de baja energía.
No se trata de ignorar los problemas a los cuales debemos prestar
atención, pero notar con qué frecuencia pasamos
pensando en un problema más de mil veces sin tomar acción,
entonces decidamos trabajar sobre una solución para aquello
que no nos deja descansar y verlo como una oportunidad de reescribir
nuestro camino; ahora si se trata de algo que simplemente ya
no tiene remedio, pues aprendamos a dejarlo ir con resignación
y que se lo lleve el viento.
Por supuesto, la otra cara de los pensamientos negativos son
los positivos. Esto no quiere decir que debemos ser ciegamente
optimistas y escapar de la realidad; sino que cuando nos encontremos
hundidos en momentos de oscuridad, tratemos de NO ignorar las
ventanas que tenemos, las cosas buenas de nuestra persona, y
las cosas maravillosas que hemos experimentado y aún nos
quedan por experimentar.
Yo sé que es difícil recordar pensar positivamente
y liberarnos de la energía negativa, entonces te propongo
hacer una lista de las cosas por las cuales estás agradecido,
ponla en tu bolsillo, en tu cartera, en tu bolsa y sácala
para leerla cada vez que te sientas deprimido o deprimida. Estemos
atentos a las cosas que van bien en nuestra vida y prestemos
atención. La energía tanto positiva como negativa
viene de donde nosotros enfocamos la mente.
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