Malos Habitos
Desafortunadamente nosotros los seres humanos tenemos tantos
malos hábitos que nos faltaría página para
nombrarlos. Sinembargo hay malos hábitos que son peores
que otros. Veamos con claridad cuales son para poder combatirlos
día a día y en su lugar cultivar hábitos
de la gente efectiva:
Hecharle la culpa a otros
¿Acaso vivir culpando a los que te rodean, a la vida
o al clima te ha ayudado a ser mejor? ... Es muy difícil
concentrarse en lo que sí puedes hacer diferente cuando estás
muy ocupado culpando a los otros y evadiendo la responsabilidad
de tus actos. Presta atención a lo que eres capaz de lograr
y no al espejismo de lo que no puedes por "culpa de esto
o de aquello".
Soluciones temporales
¿Has visto cuando los padres les dan a sus hijos caramelos
para calmarlos momentaneamente y luego como estos niños
se vuelven llorones y malcriados?... Nosotros hacemos igual con
nosotros mismos; tomamos nuestro caramelo sin medir las consecuencias
futuras y es así como terminamos con problemas de dinero,
relaciones sentimentales rotas, enfermos, etc, etc.
Dejar que el miedo decida
por nosotros
Actuar por miedo es una forma segura de sabotear tu desarrollo
personal y dejar que el miedo nos paralice es uno de los peores
hábitos. La vida es para los valientes y la valentía
es un don que todos poseemos. Desarrolla ese don. Aprende a luchar
aunque te tiemblen las piernas.
Dejar todo para después
Cerrar los ojos a la realidad y posponer decisiones o acciones
es un hábito negativo. Recuerda el viejo refran "no
dejes para mañana lo que puedes hacer hoy". Hay cosas
que merecen ser ejecutadas en el presente. No pospongas tu vida.
Esperando y esperando
Esta es una de las formas mas tristes de llevar tu existencia.
Cuando hay que esperar hay que saberlo hacer con paciencia y
sin desesperación pero tampoco no hagas de tu vida una
constante espera. No aguardes eternamente a que el barco llegue
y te lleve. Empieza a construir tu propio barco y embárcate
en él. Movimiento, marcha, impulso y riesgos inteligentes
invitan a las oportunidades.
Pereza
Es muy fácil ver las consecuencias de este mal hábito
que siempre amenaza. Es verdad que todos poseemos diferentes
niveles de energía y es verdad también que la vida
no es solo trabajar o estudiar pero muchas veces la pereza y
la apatía nos congelan y se vuelven una fuerza terriblemente
obscura en el sendero hacia conquistar lo deseado.
Actuar por impulso
Cuántos arrepentimientos y cuántas lágrimas
llegan por esas obras impulsivas. Antes de actuar analiza las
concecuencias que traeran tus palabras o tus silencios. Pon en
práctica tu sentido común. La ira o la euforia
son malas consejeras. Cálmate, razona y entonces resuelve.
Recuerda que la mejor decisión es aquella que trae paz
a tu espíritu.
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