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1. Música: Diversos
tipos de música tienen diversos efectos en nosotros, tu
puedes aprender cuál es la que mejor se aplica a tu carácter.
En mi caso si quiero tener energía para organizar mi oficina
o mi casa pues toco una música alegre y movida. Si lo
que deseo es tener concentración y ánimo para trabajar
y escribir pues escucho unas melodías clásicas
muy energéticas como las de Tchaikovsky o Mozart.
Una vez que tú encuentres
la música más adecuada debes mantenerla siempre
lista y cerca de ti. Manten una cinta en tu carro, en tu casa
o en tu cd player o mp3. Vas a ver que funciona.
2. Dormir bien: La
calidad del sueño es más importante que la cantidad.
No se trata de dormir 8 o 10 horas para levantarte fresco. Al
contrario, en mi caso -por ejemplo- si duermo mucho pues ando
aletargada todo el día. Las investigaciones parecen demostrar
que mientras se consigue por lo menos de cinco a seis horas de
sueño es suficiente si es de calidad, es decir, sueño
profundo, sin interrupciones.
Antes de ir a dormir intenta
beber algo caliente -un té sin cafeína- ; toma
una ducha caliente; practica unos minutos de meditación
simple; no veas películas de terror antes de ir a acostarte
y si hay mucha bulla en tu casa o en tu barrio ponte unos algodones
en los oídos.
3. Conversación
Interesante: Haz notado que aunque una persona ande cansada
o desanimada en el momento que comienza a hablar o a escuchar
de algo que le apasiona se motiva inmediatamente. Es una técnica
de gran alcance que puedes utilizar. Ten algunos temas preferidos
y cuando estés depre trata de conversar sobre ellos o
busca información sobre el tema y veras como te animas.
4. Café y otras
bebidas: la cafeína puede trabajar maravillas especialmente
si no eres un adicto a ella. Una tacita de café, un té
con cafeína, una bebida energizante puede ofrecerte mucha
motivación diaria.
5. Bailar y cantar :
Esta es mi favorita y nunca falla. A veces cuando estoy sola
en la casa me pongo a bailar como loca, otras veces me dedico
a cantar un poco y eso me alegra mucho y me hace sentir mejor.
6. Respirar profundo:
Varias respiraciones profundas y lentas ayudan a oxigenar mejor
la sangre y especialmente despiertan el cerebro.
7. Cambia de actividad
y mueve tu cuerpo: A veces el solo hecho de levantarse del
escritorio, levantarse de la cama, caminar alrededor de la oficina,
de la casa o del patio, lavarse la cara, abrir las ventanas y
recibir el sol ayuda a mejorar los niveles de energía.
8. Ejercicio: No es
una solución rápida, pero mucha gente nota un considerable
aumento de vigor cuando realiza ejercicio aeróbico regular.
En mi caso el tomar largas caminatas al caer el sol me hacen
sentir muy bien.
9. Ducha caliente y fría:
Intenta un minuto de agua caliente, entonces un minuto de agua
fría, alternando por seis minutos. Esto definitivamente
te va a despertar. Investigaciones han encontrado que esta técnica
hace más fuerte al sistema inmunológico aunque
no es recomendable para los que sufren de problemas cardiacos.
Hace varios años yo
vivía en una zona muy caliente sin agua potable, entonces
colocaba bastante hielo en la cubeta del agua que iba a usar
para bañarme. Esa agua heladita me dejaba tiritando pero
me avivaba tanto que tenía energía para rato.
10. Salir: A menudo
un poco de lluvia, o un poco de sol o un poco de aire fresco
van a vigorizarte, a nutrir tu alma. Un paseo al parque mas cercano,
una caminadita a la tienda para comprar un refresco, un rato
sentado bajo la sombra de un árbol puede llenarte de nueva
vida.
Anota en un papelito las técnicas
que funcionan para ti y así recordarás utilizarlas.
Por supuesto, debes intentar encontrar las razones de tu fatiga,
quizás sea que te haga falta alguna vitamina o que tal
vez estés anémico (a) pero si es solo emocional
entonces depende de ti, como ya lo he dicho antes, esfuérzate
por ser feliz, por salir adelante y trata de practicar alguna
de estas técnicas de motivación diaria. |